Elegir cassette parece fácil… hasta que te toca hacerlo. Ahí descubres que no es solo “un conjunto de piñones”, sino un puzle de compatibilidades, rangos y letras pequeñas que nadie te explica bien. Y si encima entrenas en rodillo —da igual que sea Tacx, Elite, Wahoo o el que tengas en casa— la cosa suma una capa más de dudas: ¿vale el mismo cassette de la bici?, ¿qué núcleo lleva el rodillo?, ¿importa el rango?, ¿cuál hace menos ruido?
Si es tu caso, tranquilo. Has llegado al lugar adecuado: una guía clara para elegir el cassette que te toca montar, el que deberías tener en el rodillo y, sobre todo, el que tiene sentido para ti según cómo montes y dónde entrenes.
Antes de meternos en harina: qué es realmente un cassette
Un cassette es el bloque de piñones que va montado en el buje trasero (o directamente en tu rodillo si entrenas en un direct drive). Nada más. Pero su papel es más importante de lo que parece: controla cómo cambia tu bici, qué cadencia puedes mantener y cuánta finura notas en el pedaleo.
Lo que nunca te dicen es que un cassette no es solo “número de dientes y ya está”. Cambia cómo responde el cambio, lo brusco o suave que te notas pedaleando, cuánto ruido mete todo el conjunto y en rodillo, cómo de natural se siente la resistencia cuando Zwift, Bkool o TrainerRoad te meten una rampa del 10% de golpe.
El resumen para ir calentando motores: un buen cassette no te hace más fuerte, pero sí te hace la vida más fácil. Y si entrenas indoor, la diferencia entre un cassette “normalito” y uno afinado se nota más de lo que imaginas.

Cómo saber qué cassette necesitas sin hacerte un lío
Elegir cassette no es cuestión de “me gusta este” o “este es más bonito”. Hay tres cosas que mandan:
- Velocidades
- Compatibilidad con la marca,
- El rango de dientes.
Si clavas estas tres, te olvidas de problemas. Si fallas una… toca devolver piezas, jurar en arameo o descubrir que tu cambio no pasa a la corona grande ni a tiros. Vamos paso a paso.
Velocidades: 8v, 9v, 10v, 11v, 12v… el primer filtro que no puedes saltarte
Tu cassette siempre tiene que tener las mismas velocidades que tu transmisión.
Si tu bici es de 8 velocidades → cassette 8v. Si tu bici es de 9 velocidades → cassette 9v. Creo que lo entiendes, ¿no?.
¿Qué pasa si te equivocas? Que el espaciado entre coronas no coincide → el cambio no entra fino → roces, saltos, ruido y cambios bruscos.
En un rodillo esto se nota aún más, porque el sistema es más “delicado” que la rueda real.
👉 Regla de oro: Si dudas cuántas velocidades tienes, mira el mando del cambio o cuenta las coronas. No tiene misterio.
Compatibilidades entre marcas: Shimano, SRAM y Campagnolo
Aquí es donde suele cundir el pánico, pero vamos a simplificarlo:
Shimano y SRAM (carretera y MTB hasta 11v)
Se llevan bien. Usan el mismo tipo de núcleo (HG) y el mismo espaciado entre piñones. Puedes mezclar sin que pase nada raro.
Ejemplo:
- Cambio Shimano + cassette SRAM → ok.
- Cambio SRAM + cassette Shimano → ok.
Campagnolo
Va por libre, con núcleo distinto. No mezcles Campagnolo con Shimano/SRAM salvo casos muy concretos que no merece la pena forzar.
¿Y en 12 velocidades?
Aquí ya cada marca tira por su camino.
➡️ Shimano MTB usa Microspline.
➡️ SRAM MTB usa XD (o XDR en carretera).
➡️ Shimano carretera 12v vuelve a usar un núcleo compatible con HG+, según modelo.
➡️ SRAM carretera 12v va con XDR.
Para el 99% de ciclistas: si usas 12v, comprueba qué núcleo tienes. No te fíes: en 12 velocidades las compatibilidades se rompen.
En rodillos direct drive
Lo más habitual es que el rodillo venga con núcleo Shimano/SRAM HG, que sirve para: 8v, 9v, 10v, 11v y algunas 12v (Shimano). Así que en un 90% de casos no tendrás quebraderos de cabeza.

Rango 11-28, 11-30, 11-32… qué cambia de verdad
Este número es donde la mayoría se hace la picha un lío. Pero es fácil:
➡️ El primer número (11) es el piñón pequeño: la velocidad máxima.
➡️ El segundo número (28, 30, 32…) es el piñón grande: tu “marcha de rescate”.
Para carretera:
➡️ 11-28: ideal para llano y ritmo vivo.
➡️ 11-30: un equilibrio fantástico para la mayoría.
➡️ 11-32: perfecto si tu zona es rompepiernas o no estás muy fino subiendo.
➡️ 11-34: si quieres subir sin sufrir o eres cicloturista.
Para rodillo:
Aquí la cosa cambia un poco porque no estás subiendo montañas reales. Lo que importa no es el desnivel, sino cómo de suave mantiene la cadencia tu transmisión.
Por eso 11-30 o 11-32 es lo más natural. Te da margen para jugar con la cadencia cuando Zwift te mete una rampa o un sprint. Los saltos entre coronas son más llevaderos y el pedaleo se siente menos “a tirones”.
Para MTB:
Aquí hay un rango gigante: 11-50, 10-50, 10-52. Ideal para subidas duras, pero en rodillo no notarás una diferencia enorme comparado con carretera. Lo decides por compatibilidad, no por sensaciones.
Carretera vs MTB: qué cambia al elegir cassette
En carretera, buscas saltos pequeños entre coronas → cadencia fina.
En MTB, buscas rango enorme → poder subir paredes.
En rodillo: “El rodillo es más quisquilloso con la suavidad del cambio que con el rango.”
Por eso incluso si entrenas MTB en rodillo, un cassette con saltos más moderados suele sentirse mejor, siempre que tu transmisión lo permita.
Elegir cassette para rodillos: la parte que más quebraderos de cabeza evita
Si entrenas en rodillo —direct drive, especialmente— el cassette deja de ser “un componente más” y pasa a ser una pieza que condiciona el ruido, la suavidad del pedaleo y hasta la precisión con la que la app detecta tus cambios de ritmo.
La mayoría de guías pasan por encima de este tema como si no existiera. Tú no. Aquí es donde marcas la diferencia.
¿Hace falta un cassette específico para el rodillo?
➡️ La respuesta corta: no es obligatorio.
➡️ La respuesta honesta: sí, merece muchísimo la pena.
¿Por qué?
1) Desgaste
En rodillo la cadena trabaja siempre recta, pero trabaja mucho. Si usas el cassette de tu bici lo castigas cuando ni siquiera estás rodando fuera, mezclas desgaste con la cadena real y luego salen ruidos o saltos donde no deberían.
2) Comodidad
Quitar y poner cassettes cada semana es un rollo. Y donde entra el tornillo extractor… al final entra el desgaste también.
3) Silencio
No hay nada más revelador que esto: los rodillos amplifican cualquier ruido de la transmisión. Un cassette medio tocado o de gama baja puede sonar como si tuvieras un enjambre en el salón.
4) Precisión en apps (sí, influye)
No directa en el medidor de potencia, pero sí en las sensaciones:
- cambios más limpios → cadencia más estable,
- cadencia más estable → la resistencia dinámica (ERg o simulación) responde mejor.
✅ En resumen: tener un cassette dedicado para el rodillo es barato, cómodo y mejora tu experiencia desde el primer minuto.
El núcleo del rodillo: lo que realmente decide qué cassette puedes montar
Aquí viene la parte que nadie explica bien, así que vamos a dejarlo cristalino. Un rodillo direct drive (los buenos) no lleva rueda, sino un núcleo. Ese núcleo es el “acople” donde va el cassette.
Hay tres grandes tipos:
1) Shimano/SRAM HG
El más habitual. Compatible con: 8, 9, 10, 11 y algunas 12v de Shimano.
Si no sabes qué núcleo lleva tu rodillo, el 90% de probabilidades es que sea HG.
2) Shimano MicroSpline
Usado en MTB de 12 velocidades modernas (SLX, XT, XTR). Solo para cassettes de 12v MTB Shimano.
3) SRAM XD / XDR
Usado en transmisiones SRAM modernas: XD para MTB con cassette 10T abajo y XDR para carretera 12v.
⚠️ Ojo: muchos rodillos permiten cambiar el núcleo comprando uno compatible. Pero si no quieres complicarte, ve a lo seguro: HG.

Compatibilidad según los rodillos más comunes
Tacx Neo 2T / Neo
La mayoría vienen con núcleo HG. Silenciosos y muy estables: cualquier Shimano o SRAM 11v funciona perfecto. Ultegra destaca por suavidad (menos ruido en cadencia alta).
Tacx Flux 2 / Flux S
También núcleo HG. Al ser más mecánicos que el Neo, agradecen un cassette suave y bien ajustado.
Elite Direto XR / Suito
HG de serie. Los saltos de coronas se notan mucho en ERG, así que un 11-30 o 11-32 va mejor que un 11-28.
Wahoo Kickr / Kickr Core
Pueden venir con HG, XDR o sin cassette instalado según versión. HG es la opción más práctica para el 90% de usuarios.
Zwift Hub One
Trae su propio sistema “Cog”, pero se puede usar con cassette normal si montas núcleo HG. Ideal para simplificar.
El rango ideal para rodillo: por qué indoor no tiene nada que ver con subir puertos
En carretera decides el rango según tu nivel y tu terreno. Pero en rodillo no hay viento, no hay bajadas reales, no tienes inercias largas y la resistencia cambia en función de una app.
Por eso, lo que buscas no es “subir más fácil”, sino mantener una cadencia estable sin saltos bruscos cuando la resistencia varía.
Mi recomendación práctica:
Para la mayoría de ciclistas (y el 90% de entrenamientos indoor):
➡️ 11-30 o 11-32
¿Por qué?
- Son polivalentes.
- Los saltos entre coronas son suaves.
- El cambio trabaja cómodo.
- La cadena sufre menos.
- No te quedas “atascado” cuando la resistencia sube en modo ERG.
Si ruedas muy suave o haces mucho Z2 en ERG:
➡️ 11-34. Da un poco más de margen para jugar con cadencias bajas sin que se dispare el par.
Si entrenas MTB en rodillo:
➡️ Mantén tu rango habitual, pero prioriza la suavidad sobre el tamaño máximo de corona. A veces un 10-50 es excesivo en indoor si tu app no sube pendientes exageradas.

Los cassettes más recomendados (y cuándo tiene sentido comprar cada uno)
Aquí no vas a encontrar veinte modelos que no usa nadie. Solo los que tienen sentido de verdad: porque son fiables, fáciles de ajustar, compatibles con casi todo y funcionan bien tanto en carretera como en rodillo.
Y lo más importante: no todos encajan en todos los casos. Te explico para quién es cada uno sin florituras.
❇️ Shimano 105 R7000 (11 velocidades): el cassette que casi siempre tiene sentido
Este es el “punto dulce” de Shimano. No es el más caro, ni el más ligero, ni el más silencioso… pero es el mejor equilibrio entre precio, suavidad y durabilidad.
❇️ Shimano Ultegra R8000 (11 velocidades): si quieres el pedaleo más fino y silencioso
Aquí ya hablamos de un cassette más refinado. La diferencia no es brutal, pero cuando pedaleas en interior se nota mucho ese puntito extra de suavidad.
❇️ Shimano Tiagra HG500 (10 velocidades): el cassette duro de pelar
Si tu bici todavía va con 10 velocidades, este es el cassette que mejor relación calidad/precio ofrece de Shimano. No es sofisticado, ni ligero, ni bonito: es un cassette que funciona, que aguanta, y que no duele desgastar.
❇️ SRAM PG-1130 (11 velocidades): compatible, robusto y perfecto como cassette exclusivo de rodillo
Este modelo es el comodín de SRAM para transmisiones 11v compatibles con núcleo HG. No es tan fino como Shimano, pero es durísimo, barato y tremendamente fiable.
❇️ SunRace / ZTTO (multimarca): la opción económica sin renunciar a algo decente
Aquí entramos en territorio “relación calidad/precio brutal”. No vas a ganar una carrera por montar SunRace o ZTTO, pero te sorprenderá lo bien que van en rodillo: estables, razonablemente suaves, compatibles y mucho más baratos.
❇️ Para MTB: SRAM PG-1230 Eagle (12 velocidades) — compatible con núcleo HG
Esta es una rareza: un cassette 12v compatible con núcleo HG, lo que lo hace muy útil para quien mete su MTB en un rodillo Tacx o Elite sin complicarse la vida cambiando núcleos.
Resumen del bloque de recomendaciones
Si ahora mismo no sabes qué cassette comprar:
➡️ Shimano 105 (11v) → el que casi nunca falla.
➡️ Ultegra (11v) → si buscas silencio y finura.
➡️ Tiagra (10v) → si quieres gastar poco y que funcione.
➡️ SRAM PG-1130 (11v) → ideal como cassette “de batalla” para el rodillo.
➡️ SunRace / ZTTO → máxima economía para entrenar mucho indoor.
➡️ PG-1230 Eagle → para MTB en rodillo sin complicaciones.
Cómo montar un cassette sin romper nada
Montar un cassette parece una operación de taller, pero en realidad es de las cosas más sencillas que puedes hacer en tu bici o rodillo. No es delicado, no necesitas manos de cirujano y no vas a cargarte nada si sigues estas instrucciones básicas.
Vamos a dejarlo clarísimo para que lo hagas una vez… y ya nunca vuelvas a dudar.
Herramientas necesarias (solo dos, no hace falta un arsenal)
➡️ Extractor de cassette (el de Shimano/SRAM HG, el más común).
➡️ Látigo de cadena (para sujetar las coronas al aflojar).
➡️ Llave fija o carraca para hacer fuerza.
Si alguna vez has desmontado un pedal, esto es incluso más fácil.
Paso a paso: cómo montar el cassette en el rodillo o en la rueda
1️⃣ Asegúrate de que el núcleo está limpio
Un trapo y 10 segundos. No hace falta echar desengrasante ni dejarlo brillante: solo que no tenga arenilla.
2️⃣ Identifica la guía ancha del cassette
Todos los cassettes tienen una ranura más grande que las demás. Es imposible confundirse: simplemente alinea esa ranura con la pestaña más ancha del núcleo.
Si no entra suave, no fuerces: es que no está alineado. Un cassette nunca se monta “a presión”.
3️⃣ Ve colocando las coronas en orden
La mayoría de cassettes trae las primeras coronas unidas (“spider”). Las sueltas van arriba, en el orden exacto que vienen en el paquete.
No inventes combinaciones: no hay truco.
4️⃣ Enrosca la tapa de cierre
Colócala y enróscala a mano al principio. Debe entrar suave. Si rasca o cruza, vuelve atrás.
5️⃣ Aprieta con el extractor
Un apriete firme, sin reventar nada. No necesitas dinamométrica (aunque si la tienes, perfecto). El objetivo es que no se afloje, no prensar acero como Hulk.

Cómo saber si lo has montado bien (la prueba del “clic-clic limpio”)
Cuando todo está en su sitio el cassette gira libre sin roce lateral, no hace “clac” raro al moverlo con la mano y las coronas no tienen holgura.
El mejor test es este: Gira con la mano el cassette en el rodillo. Debe sonar fino, sin golpes. Si vibra o baila, falta apretar un poco la tapa.
¿Y desmontarlo? Literalmente lo mismo pero al revés
1️⃣ Pones el látigo sujetando los piñones.
2️⃣ Aflojas la tapa.
3️⃣ Sacas coronas.
4️⃣ Limpias si hace falta.
5️⃣ A la caja.
5 minutos contados.
Consejo práctico que evita el 90% de los problemas
Nunca montes el cassette con la cadena puesta o la rueda montada. Hazlo siempre en el rodillo directamente o en la rueda en tu mano. Te ahorrarás rayones, golpes y juramentos.
Preguntas habituales con los cassettes
Estas son las dudas que de verdad tiene la gente cuando compra un cassette para su bici o para el rodillo… y las respuestas que te habría gustado encontrar antes de liarla.
La verdad: casi siempre sí.
Si el cassette está nuevo y la cadena ya tiene kilómetros, lo normal es que salten marchas, la cadena suba a montaña rusa o directamente notes que “no engancha”.
Si vas a cambiar cassette, cambia cadena también. Cuestan poco y te ahorran muchos disgustos.
Solo hay dos excepciones: has usado poco la transmisión o Estás montando un cassette para rodillo solo para sesiones ERG, donde la cadena trabaja con menos estrés.
Tres motivos típicos:
1️⃣ El cassette está mal alineado (ranura grande no coincide).
2️⃣ La tapa de cierre está floja → vibración.
3️⃣ El cassette es muy básico → más “metálico” bajo carga.
Si quieres reducir ruido: ajusta bien la tapa, asegúrate de que el núcleo está limpio, monta un cassette Shimano 105 o Ultegra: son visiblemente más silenciosos que los económicos.
Depende del desviador, pero como norma rápida:
➡️ 11-32 → suele funcionar con pata corta (SS).
➡️ 11-34 → normalmente pide pata media (GS).
En rodillo no rompes nada si pruebas, pero no es recomendable forzar: un cambio trabajando al límite mete ruido y desgasta más rápido.
Sí, pero no en potencia. La diferencia está en el ruido, la suavidad del cambio, la durabilidad y cómo responde la transmisión en entrenamientos ERG o de cadencia variable.
Ultegra / 105 → suaves, silenciosos, precisos. SunRace / económicos → cumplen, pero más “metálicos”.
Si entrenas mucho indoor, la mejora de un cassette mejor se nota cada día.
Aquí no hay una regla universal.
▶️ Si tu rodillo usa HG, solo podrás montar 12v Shimano carretera o el PG-1230 Eagle.
▶️ Si tu rodillo usa Microspline, solo cassettes Shimano MTB 12v.
▶️ Si tu rodillo usa XD/XDR, cassettes SRAM modernos.
Si tienes 12v, mira siempre el núcleo antes de comprar, porque es muy fácil equivocarse.
Para mí, sí. Y para el que entrena 4–5 días a la semana, todavía más.
Ventajas:
✅ No desgastas el cassette “bueno” de tu bici.
✅ Evitas tocar herramientas para cambiar nada.
✅ Mantienes la cadena de exterior mucho más fina.
✅ Reduces ruido en indoor.
Es de las compras más baratas que mejoran la experiencia indoor.
Depende de tu cadencia de entrenamiento, si limpias la cadena y si haces mucha fuerza en marchas duras.
Pero como referencia general:
Rodillo + entrenamiento regular → cada 6.000–8.000 km.
Carretera con cadena bien cuidada → puede llegar a 10.000 km sin problema.
Rodillo con cassette económico → cámbialo cuando notes saltos o ruido que antes no estaban.
Sí, durante los primeros minutos hasta que la cadena “se asienta”. Si tras 2–3 sesiones sigue sonando metálico o áspero, revisa: alineación, apriete de la tapa, estado de la cadena.
ERG funciona mejor cuando puedes mantener cadencia estable.
Los rangos más cómodos: ➡️ 11-30 o 11-32
Evitan los saltos grandes y permiten ajustar cadencia sin perder ritmo.
Conclusión: elige el cassette que te haga la vida fácil, no el más caro
Al final, elegir cassette no va de gastarse más dinero ni de seguir modas. Va de algo mucho más práctico: que tu bici cambie bien, que tu rodillo no suene como una lavadora y que tú entrenes sin pelearte con la transmisión.
Si tuviera que resumir toda la guía en una frase sería esta:
Elige el cassette compatible con tu transmisión, con un rango que te permita mantener buena cadencia, y que encaje con el uso que haces (carretera, MTB o rodillo). Lo demás son detalles.
Y si tuviera que resumirte qué comprar sin adornos:
➡️ Shimano 105 si tienes 11v → equilibrio perfecto para exterior e indoor.
➡️ Ultegra si quieres silencio y suavidad finísima.
➡️ Tiagra si vas con 10v y quieres algo barato que funciona siempre.
➡️ SRAM PG-1130 o SunRace si buscas un cassette exclusivo para el rodillo sin gastar mucho.
➡️ SRAM PG-1230 Eagle si entrenas MTB 12v en rodillo con núcleo HG.
Si después de leer todo esto sigues dudando entre dos opciones, quédate con esta verdad simple:
Para rodillo, lo que más se nota es la suavidad del cassette y cómo encajan los saltos de coronas. No busques el más ligero ni el más “pro”: busca el que te haga entrenar sin pensar en él.
Porque al final, tu cassette no está ahí para ser protagonista. Está para desaparecer mientras tú pedaleas, te concentras en tus series, tu cadencia, tu ritmo… y acabas la sesión con la sensación de que “todo ha ido fino”.
Eso es lo que tiene que darte un buen cassette. Ni más. Ni menos.


